10 de enero. Beata Laura Vicuña

El santo del día 10 de enero Beata Laura Vicuña, pureza valiente que se hizo ofrenda por amor. Laura Vicuña nació en Santiago de Chile en 1891, marcada muy pronto por el dolor del exilio

Beata Laura Vicuña, pureza valiente que se hizo ofrenda por amor
Beata Laura Vicuña, pureza valiente que se hizo ofrenda por amor

Imagen del santo del día diseño web

Su vida: Una infancia herida que eligió amar hasta el extremo

Laura Vicuña nació en Santiago de Chile en 1891, marcada muy pronto por el dolor del exilio, la pobreza y la ausencia de su padre. Aquella niña frágil, obligada a madurar antes de tiempo, aprendió desde pequeña a confiar en Dios cuando todo parecía derrumbarse. En las pampas argentinas, su corazón infantil fue testigo del sufrimiento silencioso de su madre y de una realidad que la hizo estremecer por dentro.

En el colegio salesiano encontró un refugio de luz, oración y verdad. Allí, mientras otras niñas aprendían lecciones, Laura descubrió un llamado que superaba su edad: amar con responsabilidad eterna. Su fe no fue ingenua ni superficial; fue consciente, profunda y ardiente. Comprendió que el amor verdadero también sabe sacrificarse, y que a veces se expresa en silencio, enfermedad y entrega total. Con apenas trece años, su vida se convirtió en una respuesta radical al Evangelio.

El legado: Cuando el amor salva y la inocencia evangeliza

El legado de Laura Vicuña no se mide en años vividos, sino en almas tocadas. Su historia es un grito suave pero firme que recuerda al mundo que la santidad no depende de la edad, sino de la capacidad de amar sin reservas. Laura no juzgó, no condenó, no se rebeló; eligió ofrecerse. Su sufrimiento se volvió oración, y su dolor, esperanza.

Conmovió el corazón de su madre hasta lograr la conversión prometida, y selló su misión con una paz luminosa en el rostro. Desde entonces, su testimonio sigue hablando a familias heridas, a hijos que oran por sus padres, a jóvenes que buscan vivir la pureza con valentía. Laura dejó como herencia la certeza de que el amor auténtico transforma, rescata y redime.

Oración: Plegaria de confianza y entrega filial

Beata Laura Vicuña, niña del sacrificio escondido

y del amor sin condiciones,

enséñanos a amar como tú amaste.

Intercede por nuestras familias,

especialmente por aquellas que viven heridas,

confusión o alejamiento de Dios.

Danos un corazón capaz de ofrecer,

perdonar y esperar contra toda esperanza.

Ayúdanos a comprender que ningún

acto de amor se pierde,

que toda entrega sincera fecunda la eternidad.

Que aprendamos a vivir con pureza de intención,

con fe firme y con una confianza total en

la misericordia de Dios. Amén.

Frase atribuida a Laura Vicuña:

“¡Qué contenta se siente el alma a la hora de la muerte, cuando se ama a Jesucristo y a María Santísima!”