5 de enero. San Simeón Estilita
El santo del día, San Simeón Estilita – el hombre que elevó su vida para tocar el cielo


Imagen del santo del día diseño web
Su vida: una existencia levantada sobre la humildad
San Simeón Estilita nació hacia el año 400, en una tierra sencilla, como sencillo fue su primer oficio: pastor de ovejas. Pero su corazón no se conformó con cuidar rebaños; ardía por cuidar su alma. Al escuchar las bienaventuranzas, aquellas palabras de Jesús que prometen felicidad a los pobres, a los mansos y a los puros de corazón, comprendió que la verdadera altura no está en el suelo, sino en la profundidad de la humildad. Desde muy joven buscó con radicalidad el camino de la santidad, aprendiendo los salmos de memoria, abrazando la penitencia y sometiendo su cuerpo para liberar su espíritu. Su vida fue una lucha constante contra el orgullo y la comodidad, convencido de que solo quien se vacía de sí mismo puede llenarse de Dios.
El legado: una fe que incomodó y convirtió
Simeón no huyó del mundo por desprecio, sino por amor. Para no distraerse de la oración y del silencio, subió a una columna, gesto extremo que lo convirtió en signo visible de una fe que apuntaba al cielo. Desde allí predicó, corrigió, escuchó, reconcilió enemigos y tocó corazones endurecidos. Su palabra, nacida del sacrificio, tenía autoridad; su silencio, fuerza; su obediencia, credibilidad. Reyes, obispos, pecadores y curiosos se acercaron a él, y miles encontraron conversión. Nunca respondió a los insultos, nunca se defendió, nunca se creyó superior. Su legado no fue la columna, sino la certeza de que una vida entregada totalmente a Dios puede transformar multitudes sin moverse del lugar.
Oración: aprender a elevar el corazón
Señor Jesucristo, hoy recordamos a San Simeón Estilita,
que levantó su cuerpo para no olvidar
que el alma debe elevarse cada día.
Enséñanos a vivir la penitencia no como castigo,
sino como camino de amor;
a renunciar al pecado para abrazar la gracia;
a callar cuando somos ofendidos
y a obedecer cuando nos cuesta.
Que, como Simeón, sepamos ahondar
en la humildad hasta que
Tú seas el fundamento de toda nuestra vida. Amén.
Frase atribuida a San Simeón Estilita:
“El que desea llegar a Dios debe aprender primero a hacerse pequeño ante Él.”

