6 de Diciembre. San Nicolás . Obispo (+ 345)

Corazón generoso que defendió a los pequeños y sostuvo a los pueblos en la esperanza

San nicolas santo 6 de diciembre
San nicolas santo 6 de diciembre

Imagen del santo, generada en web

San Nicolás nació en Licia, tierra de fe y mar, en el seno de una familia rica que le enseñó a amar a Dios por encima de todo. Desde niño entendió que la abundancia solo tiene sentido cuando se comparte, y repetía con convicción que sería un pecado guardarlo todo cuando Dios había dado tanto.

Huérfano muy joven por una epidemia, heredó una inmensa fortuna que no tardó en transformar en pan para los pobres y alivio para los necesitados.

Llamado al sacerdocio y luego al episcopado de Mira por una sorprendente señal de Dios, fue obispo sin buscar honores, monje sin huir del mundo y peregrino de Tierra Santa con el corazón encendido. Perseguido, encarcelado y azotado por su fe, jamás dejó de anunciar a Cristo, ni siquiera entre cadenas. Defendió con valentía la verdad de que Jesús es Dios verdadero, y protegió a su pueblo de toda falsedad que amenazara su fe.

Su vida: Un pastor nacido para darse por entero

El legado: Milagros que nacen de la caridad

San Nicolás fue conocido como protector en los peligros, consuelo en la pobreza y defensor de los inocentes. Su vida estuvo marcada por milagros que brotaban de una caridad silenciosa y eficaz: niños sanados, marineros salvados de la tempestad, inocentes liberados de condenas injustas, jóvenes rescatadas de la miseria.

Su amor por la niñez dejó una huella tan profunda que su memoria se llenó de dulzura, regalos y esperanza, convirtiéndose con los siglos en una figura universal de bondad. Detrás del anciano de barba blanca y túnica roja que recorre el mundo, vive el obispo que enseñó que dar es una forma sagrada de amar.

Por eso su nombre cruzó mares, culturas y siglos, y su culto floreció desde Oriente hasta Occidente, desde Mira hasta Bari, desde Europa hasta el corazón del mundo.

Oración: Protector de pueblos y corazones

San Nicolás bendito, pastor bueno y amigo de los pobres,

enséñanos a vivir con las manos abiertas

y el corazón atento a las necesidades del otro.

Defiende a los pequeños, acompaña a los que navegan en la incertidumbre,

sostén a quienes atraviesan dificultades económicas

y danos un espíritu generoso que confíe siempre en la providencia de Dios.

Que, como tú, sepamos creer, compartir y amar sin medida.

Amén.

Frase atribuida a San Nicolás:

“Las riquezas no se nos dan para guardarlas, sino para convertirlas en misericordia.”