6 de enero. La Epifanía del Señor
El santo del día, conmemora Epifanía del Señor — La luz que se manifiesta para todos los pueblos


Imagen del santo del día diseño web
Dios que sale al encuentro
La Epifanía no es solo un recuerdo litúrgico: es el instante sagrado en el que Dios decide dejarse encontrar. En un Niño frágil, envuelto en silencio y sencillez, el cielo se abre a la tierra y revela un misterio eterno: Dios no pertenece a unos pocos, sino que se ofrece a todos. Jesús nace sin fronteras, sin privilegios, sin exclusiones. Desde Belén, su vida comienza proclamando que la salvación no está reservada a un linaje, a una lengua o a una cultura, sino que brota como luz para toda la humanidad.
Los magos, extranjeros y buscadores, representan a todo corazón inquieto que no se conforma con la oscuridad. Siguiendo una estrella, encuentran no un trono, sino un Niño; no poder, sino ternura. Allí, en la humildad, Dios se deja reconocer.
Una estrella que sigue guiando
La Epifanía deja como herencia una certeza que atraviesa los siglos: Dios se manifiesta a quien lo busca con sinceridad. Oro, incienso y mirra no son solo dones antiguos; son símbolos vivos de un legado que permanece. Oro, porque Cristo es Rey de amor y servicio. Incienso, porque en Él habita la presencia divina. Mirra, porque asume nuestra humanidad hasta el dolor.
Este misterio nos enseña que la fe no anula la cultura ni la inteligencia, sino que las eleva. Así como los magos usaron su ciencia para llegar al Salvador, también hoy cada pueblo está llamado a encarnar el Evangelio desde su propia historia. La Epifanía nos invita a vivir una fe abierta, humilde y fraterna, donde la diferencia no separa, sino que enriquece.
Oración: caminar guiados por la luz
Señor Jesús, luz que no se apaga,
enséñanos a seguir tu estrella
aun cuando el camino sea largo y silencioso.
Líbranos de la indiferencia que detiene
y del miedo que enceguece.
Que sepamos reconocerte en lo pequeño,
adorarte con una vida entregada
y ofrecerte lo mejor de nosotros mismos.
Haz de nuestro corazón un espacio donde
Tú puedas manifestarte, y de nuestra vida,
un reflejo de tu luz para quienes aún caminan en la noche. Amén.
Frase
“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas.”

