Evangelio de hoy Domingo 5 de Abril de 2026

Con el evangelio de hoy, Pedro y el otro discípulo corren, buscan, se asoman al misterio. No encuentran el cuerpo, solo signos: los lienzos, el sepulcro vacío… y en ese silencio, algo cambia. No hay respuestas claras, pero sí una chispa: “vio y creyó”.

el evangelio del 5 de abril
el evangelio del 5 de abril

Imagen del mensaje de reflexión del evangelio

El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto». Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

Palabra del Señor

Del santo evangelio según San Juan 20, 1-9

Es fe naciente

Aún estaba oscuro cuando María Magdalena llega al sepulcro, y no solo afuera: también en el corazón, confundido y herido por la pérdida. La ausencia de Jesús parece definitiva, y la incertidumbre se apodera de todo. Pero en medio de esa oscuridad, comienza a gestarse algo nuevo.

Pedro y el otro discípulo corren, buscan, se asoman al misterio. No encuentran el cuerpo, solo signos: los lienzos, el sepulcro vacío… y en ese silencio, algo cambia. No hay respuestas claras, pero sí una chispa: “vio y creyó”. La fe nace así, a veces sin entenderlo todo, pero confiando en lo que Dios está haciendo.

HOY, aunque no tengas todas las respuestas, atrévete a creer y a correr hacia Jesús, porque incluso en medio de la duda, Él ya está obrando vida nueva en ti.