Evangelio de hoy Jueves 9 de Abril de 2026
Con el evangelio de hoy, Jesús se presenta en medio de sus discípulos con una palabra que transforma todo: “Paz a vosotros”. Pero ellos no logran recibirla de inmediato; el miedo y la duda aún ocupan su corazón. Así somos también nosotros: aun cuando Dios se acerca, nos cuesta creer que su presencia es real.


Imagen del mensaje de reflexión del evangelio
En aquel tiempo, los discípulos de Jesús contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dice: «Paz a vosotros». Pero ellos, aterrorizados y llenos de miedo, creían ver un espíritu. Y él les dijo: «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo». Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Pero como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: «¿Tenéis ahí algo de comer?». Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: «Esto es lo que os dije mientras estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la Ley de Moisés y en los Profetas y Salmos acerca de mí». Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y les dijo: «Así está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se proclamará la conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto».
Palabra del Señor
Del santo evangelio según San Lucas 24, 35-48
Es paz real
Jesús se presenta en medio de sus discípulos con una palabra que transforma todo: “Paz a vosotros”. Pero ellos no logran recibirla de inmediato; el miedo y la duda aún ocupan su corazón. Así somos también nosotros: aun cuando Dios se acerca, nos cuesta creer que su presencia es real.
Él no se impone, se muestra. Enseña sus manos, sus heridas, comparte alimento… les deja ver que está vivo, que no es una ilusión. Poco a poco, abre su entendimiento y les ayuda a comprender que todo tenía un sentido. La paz de Jesús no es ausencia de problemas, es certeza de su presencia en medio de todo.
HOY permite que Jesús disipe tus miedos y fortalezca tu fe, porque su paz no es pasajera: es un regalo vivo que transforma tu corazón y te envía a dar testimonio

