Evangelio de hoy Lunes 16 de febrero de 2026
Con el evangelio de hoy, El suspiro de Jesús refleja la tristeza de quien ve que la obstinación y la incredulidad ciegan incluso a quienes tienen cerca la verdad. No se trata de pedir más pruebas, sino de abrir los ojos y el corazón a lo que ya está delante de nosotros.


Imagen del mensaje de reflexión del evangelio
En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo. Jesús dio un profundo suspiro y dijo:
«¿Por qué esta generación reclama un signo? En verdad os digo que no se le dará un signo a esta generación». Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla."
Palabra del Señor
Del santo evangelio según san Marcos 8,11-13
Es fe sincera
Los fariseos buscan señales, pruebas que confirmen lo que ya dudan en su corazón. Quieren ver para creer, pero Jesús nos enseña que la fe no depende de milagros ni de signos visibles: nace del corazón dispuesto a confiar y seguirlo.
El suspiro de Jesús refleja la tristeza de quien ve que la obstinación y la incredulidad ciegan incluso a quienes tienen cerca la verdad. No se trata de pedir más pruebas, sino de abrir los ojos y el corazón a lo que ya está delante de nosotros.
Hoy el Evangelio nos invita a creer sin necesidad de señales extraordinarias, a confiar en la palabra de Dios y a caminar con fe sincera, permitiendo que nuestra vida sea testimonio de su presencia y amor

