Evangelio de hoy Lunes 19 de enero de 2026
Con el evangelio de hoy, Jesús responde con una imagen llena de alegría: cuando el novio está presente, el corazón celebra. La fe no nace de la obligación, sino del encuentro.


Imagen del mensaje de reflexión del evangelio
En aquel tiempo, como los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vinieron unos y le preguntaron a Jesús: «Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?».
Jesús les contesta: «¿Es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos? Mientras el novio está con ellos, no pueden ayunar. Llegarán días en que les arrebatarán al novio, y entonces ayunarán en aquel día.
Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto -lo nuevo de lo viejo- y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos».
Palabra del Señor
Del santo evangelio según san Juan 1, 29-34
Es tiempo nuevo
Jesús responde con una imagen llena de alegría: cuando el novio está presente, el corazón celebra. La fe no nace de la obligación, sino del encuentro. Sus palabras invitan a comprender que la relación con Dios es vida compartida, no carga pesada.
Con ejemplos sencillos, Jesús enseña que lo nuevo no puede encerrarse en esquemas viejos. El Reino irrumpe como vino nuevo que pide corazones disponibles, abiertos al cambio y a la transformación profunda que Él trae.
Hoy somos llamados a renovar nuestra manera de vivir la fe, a dejar que la presencia de Jesús nos alegre y a ofrecerle un corazón nuevo donde su amor pueda habitar sin romperse.

