Evangelio de hoy Lunes 30 de marzo de 2026

Con el evangelio de hoy, María derrama un perfume costoso a los pies de Jesús, un gesto lleno de amor, entrega y adoración. Mientras algunos solo ven el valor material, ella comprende algo más profundo: hay momentos en los que el amor no se calcula, simplemente se entrega sin medida.

El evangelio de hoy la portada en Página de voces de amor y vida
El evangelio de hoy la portada en Página de voces de amor y vida

Imagen del mensaje de reflexión del evangelio

Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume. Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice: «¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?». Esto lo dijo no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como tenía la bolsa, se llevaba de lo que iban echando. Jesús dijo: «Déjala; lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tenéis siempre con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis». Una muchedumbre de judíos se enteró de que estaba allí y fueron no solo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos, por su causa, se les iban y creían en Jesús.

Palabra del Señor.

Del santo evangelio según San Juan 12, 1-11

Es fragancia eterna

María derrama un perfume costoso a los pies de Jesús, un gesto lleno de amor, entrega y adoración. Mientras algunos solo ven el valor material, ella comprende algo más profundo: hay momentos en los que el amor no se calcula, simplemente se entrega sin medida.

En contraste, Judas cuestiona el acto desde una lógica fría, incapaz de reconocer lo sagrado que está ocurriendo. Así es el corazón humano: puede cerrarse en el interés o abrirse al amor verdadero. El gesto de María llena la casa de fragancia, como el amor auténtico que deja huella y transforma todo a su paso.

HOY no midas tu amor por Dios ni por los demás, entrégalo con sinceridad, porque lo que nace del corazón siempre deja una fragancia eterna