Evangelio de hoy Lunes 9 de febrero de 2026
Con el evangelio de hoy, Jesús se deja alcanzar por el sufrimiento humano y responde con sanación, mostrando que el amor de Dios siempre está al alcance de quien lo busca con corazón sincero.


Imagen del mensaje de reflexión del evangelio
En aquel tiempo, terminada la travesía, Jesús y sus discípulos llegaron a Genesaret y atracaron.
Apenas desembarcados, lo reconocieron y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos en camillas. En los pueblos, ciudades o aldeas donde llegaba colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos la orla de su manto; y los que lo tocaban se curaban.
Palabra del Señor
Del santo evangelio según san Marcos 6, 53-56
Es fe cercana
Apenas Jesús llega, la gente lo reconoce y corre hacia Él con sus dolores y esperanzas. No hacen grandes discursos ni exigen señales extraordinarias; les basta saber que está allí. Su sola presencia despierta la confianza de quienes creen que acercarse a Él puede cambiarlo todo.
El gesto es sencillo y profundo: tocar la orla de su manto. En ese contacto humilde se concentra una fe que no presume, pero confía. Jesús se deja alcanzar por el sufrimiento humano y responde con sanación, mostrando que el amor de Dios siempre está al alcance de quien lo busca con corazón sincero.
Hoy el Evangelio nos invita a acercarnos a Jesús con la misma fe sencilla, a tocarlo desde la oración y la confianza, y a creer que su presencia sigue sanando y renovando la vida de quienes se ponen en sus manos

