Evangelio de hoy Martes 10 de marzo de 2026

Con el evangelio de hoy, Pedro propone un límite generoso: siete veces. Pero Jesús rompe toda medida humana: “setenta veces siete”. El perdón en el Reino no se calcula, se decide. No nace de la emoción, sino de la memoria agradecida de cuánto hemos sido perdonados nosotros primero.

El evangelio de hoy la portada en Página de voces de amor y vida
El evangelio de hoy la portada en Página de voces de amor y vida

Imagen del mensaje de reflexión del evangelio

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?». Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”. Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo: “Págame lo que me debes”. El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”. Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”. Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano»."

Palabra del Señor

Del santo evangelio según san Mateo 18, 21-35

Es perdón infinito

Pedro propone un límite generoso: siete veces. Pero Jesús rompe toda medida humana: “setenta veces siete”. El perdón en el Reino no se calcula, se decide. No nace de la emoción, sino de la memoria agradecida de cuánto hemos sido perdonados nosotros primero.

La parábola es contundente. Un hombre recibe el perdón de una deuda impagable, pero es incapaz de ofrecer compasión por una suma mínima. Olvida la misericordia recibida y actúa con dureza. Así también nosotros, cuando exigimos justicia estricta para otros y pedimos paciencia infinita para nuestras propias faltas.

Hoy suelta la cuenta que llevas en el corazón, recuerda la misericordia que Dios ha tenido contigo y perdona de verdad, no solo con palabras sino desde lo profundo, porque quien ha sido liberado de una gran deuda no puede vivir encadenando a los demás