Evangelio de hoy Sábado 7 de febrero de 2026
Con el evangelio de hoy, Jesús no se molesta ni se esconde: su corazón se conmueve. Ve a un pueblo sin rumbo, sediento de palabra y sentido, y convierte el cansancio en enseñanza, el descanso interrumpido en amor entregado.


Imagen del mensaje de reflexión del evangelio
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco». Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer.
Se fueron en barca a solas a un lugar desierto. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.
Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.
Palabra del Señor
Del santo evangelio según san Marcos 6, 30-34
Es descanso compasivo
Los apóstoles regresan cansados, con el corazón lleno de experiencias, y Jesús los invita a apartarse, a descansar, a estar con Él. Reconoce el desgaste del camino y enseña que el reposo también hace parte de la misión, porque nadie puede dar si no se deja primero renovar por Dios.
El silencio del retiro se rompe ante la multitud que busca orientación. Jesús no se molesta ni se esconde: su corazón se conmueve. Ve a un pueblo sin rumbo, sediento de palabra y sentido, y convierte el cansancio en enseñanza, el descanso interrumpido en amor entregado.
Hoy el Señor nos invita a buscar momentos de silencio con Él y, al mismo tiempo, a dejar que la compasión venza el cansancio, para seguir anunciando con gestos y palabras que Dios nunca abandona a los que andan buscando pastor

