Evangelio de hoy VIERNES 24 de Abril de 2026
Con el evangelio de hoy, Las palabras de Jesús desconciertan, parecen difíciles de aceptar. Habla de comer su carne y beber su sangre, y muchos no logran comprender.


Imagen del mensaje de reflexión del evangelio
En aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede este darnos a comer su carne?». Entonces Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre». Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún."
Palabra del Señor
Del santo evangelio según San Juan 6, 52-59
Es comunión profunda
Las palabras de Jesús desconciertan, parecen difíciles de aceptar. Habla de comer su carne y beber su sangre, y muchos no logran comprender. A veces, la fe nos lleva a enfrentar misterios que superan nuestra lógica, invitándonos a confiar más allá de lo que entendemos.
Pero Jesús no suaviza su mensaje, porque lo que ofrece es total: una unión íntima, una comunión real. No se trata solo de creer en Él, sino de vivir en Él. Quien se abre a este don, no solo recibe vida… permanece en una relación viva y constante con Dios.
HOY acércate a Jesús con un corazón dispuesto a confiar, incluso en lo que no comprendes del todo, porque en esa comunión profunda encontrarás la vida que no termina.

