Evangelio de hoy Viernes 27 de marzo de 2026

Con el evangelio de hoy, Jesús enfrenta el rechazo, incluso la violencia, a pesar de las obras buenas que ha realizado. Sus acciones reflejan el amor del Padre, pero aun así muchos no quieren creer.

El evangelio de hoy la portada en Página de voces de amor y vida
El evangelio de hoy la portada en Página de voces de amor y vida

Imagen del mensaje de reflexión del evangelio

En aquel tiempo, los judíos agarraron piedras para apedrear a Jesús. Él les replicó: «Os he hecho ver muchas obras buenas por encargo de mi Padre: ¿por cuál de ellas me apedreáis?». Los judíos le contestaron: «No te apedreamos por una obra buena, sino por una blasfemia: porque tú, siendo un hombre, te haces Dios». Jesús les replicó: «¿No está escrito en vuestra ley: “Yo os digo: sois dioses”? Si la Escritura llama dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios, y no puede fallar la Escritura, a quien el Padre consagró y envió al mundo, ¿decís vosotros: “¡Blasfemas!” Porque he dicho: “Soy Hijo de Dios”? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis, pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que comprendáis y sepáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre». Intentaron de nuevo detenerlo, pero se les escabulló de las manos. Se marchó de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde antes había bautizado Juan, y se quedó allí. Muchos acudieron a él y decían: «Juan no hizo ningún signo; pero todo lo que Juan dijo de este era verdad». Y muchos creyeron en él allí.

Palabra del Señor

Del santo evangelio según san Juan 10, 31-42

Es obras que hablan

Jesús enfrenta el rechazo, incluso la violencia, a pesar de las obras buenas que ha realizado. Sus acciones reflejan el amor del Padre, pero aun así muchos no quieren creer. A veces, ni siquiera la evidencia del bien logra abrir un corazón que ya ha decidido cerrarse.

Él no se defiende con discursos vacíos, sino con hechos concretos: “Si no me creéis a mí, creed a las obras”. La verdad de Dios se manifiesta en lo que transforma, en lo que da vida, en lo que restaura. Las obras hablan más fuerte que cualquier argumento, y revelan una presencia divina que no se puede ocultar.

HOY deja que tus acciones reflejen lo que crees, permite que el amor de Dios se haga visible en lo que haces y confía en que cuando tu vida habla con verdad, otros podrán descubrir a Dios a través de ti