Santo de hoy 11 de febrero. Nuestra Señora de Lourdes
El santo de hoy 11 de febrero. Nuestra Señora de Lourdes – Madre que sana desde la humildad. El legado de Nuestra Señora de Lourdes es un legado de esperanza viva.


Imagen del santo del día diseño web
La visita del cielo a lo pequeño
Nuestra Señora de Lourdes se manifestó como una Madre cercana, sencilla y luminosa, eligiendo no los palacios ni los poderosos, sino la pobreza de una gruta y el corazón humilde de una niña. El 11 de febrero de 1858, en Massabielle, María se apareció a Bernardette Soubirous vestida de blanco, con un rosario entre las manos y rosas doradas en sus pies desnudos, hablándole en el lenguaje simple del pueblo. En esas dieciocho apariciones, la Virgen no trajo mensajes ruidosos ni promesas terrenas, sino una invitación profunda: orar, hacer penitencia, confiar. Cuando se reveló como “la Inmaculada Concepción”, confirmó que el cielo se inclina con ternura hacia quienes viven en pureza y humildad, recordando al mundo que Dios se complace en lo pequeño para realizar lo eterno.
Un manantial que sigue brotando
El legado de Nuestra Señora de Lourdes es un legado de esperanza viva. De la tierra removida por la obediencia de Bernardette brotó un manantial que, hasta hoy, sigue siendo signo de consuelo, sanación y fe para millones de peregrinos. Lourdes se convirtió en un santuario del dolor ofrecido, de la cruz aceptada y de la oración perseverante. María enseñó allí que la verdadera felicidad no siempre se encuentra en la ausencia de sufrimiento, sino en la certeza de que Dios camina con nosotros en medio de él. Su mensaje sigue vigente: cuidar a los enfermos, rezar con el corazón, abrazar la cruz con fe y confiar en la misericordia infinita de Dios.
Oración: Madre que escucha al que sufre
Virgen Santa de Lourdes, Madre de los pobres y consuelo de los enfermos, míranos con la misma ternura con la que miraste a Bernardette. Enséñanos a rezar con sencillez, a confiar sin exigir, a obedecer incluso cuando no comprendemos. Lava nuestras heridas en el manantial de la fe, fortalece nuestro espíritu en la prueba y danos un corazón humilde que sepa esperar en Dios. Que, como tú prometiste, sepamos buscar la verdadera felicidad no solo en este mundo, sino en la eternidad. Amén.
Frase Nuestra Señora de Lourdes:
“Yo no te prometo hacerte feliz en este mundo, sino en el otro.”

