Santo de hoy 13 de enero San Hilario Obispo y doctor de la Iglesia
El santo de hoy 13 de enero, San Hilario de Poitiers, sonriente en el nombre, indomable en la fe. Defendió con valentía la fe en la Trinidad, proclamando que el Verbo es verdadero Dios hecho hombre para hacernos hijos del Padre.


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Su vida: una inteligencia que se dejó tocar por la luz
Nacido en Poitiers hacia el año 315, San Hilario creció en un hogar noble pero ajeno a la fe cristiana. Su espíritu inquieto y sediento de verdad lo llevó primero por los caminos de la filosofía y las letras, hasta que la Palabra lo alcanzó con suavidad y firmeza. Fue el Evangelio según San Juan el que encendió en él una luz que ya no se apagaría. Bautizado en el año 345, su vida cambió para siempre: la búsqueda intelectual se convirtió en entrega total. Tan coherente fue su testimonio, tan transparente su virtud, que al morir el obispo de Poitiers el pueblo lo eligió como pastor. No buscó el honor; lo abrazó como misión. Desde entonces, Hilario fue maestro, padre y defensor incansable de la verdad.
El legado: fidelidad sin miedo en tiempos de confusión
El siglo IV fue un campo de batalla espiritual. La herejía arriana negaba la divinidad de Cristo, y muchos, incluso poderosos, se dejaron seducir por el error. Hilario no calló. Defendió con valentía la fe en la Trinidad, proclamando que el Verbo es verdadero Dios hecho hombre para hacernos hijos del Padre. Por esta fidelidad fue desterrado a Frigia, lejos de su tierra y de los suyos. Pero el exilio no lo silenció: lo convirtió en peregrino de la verdad. Escribió, discutió, enseñó, y dejó para la Iglesia obras inmortales como Sobre la Trinidad. “Permanezcamos en el destierro —decía— con tal de que se predique la verdad”. Su palabra fue tan fuerte que incomodó a emperadores y herejes. Al regresar a Poitiers, fue recibido con júbilo. Su legado perdura en la teología, en la liturgia y en el canto, pues fue pionero en introducir himnos en las iglesias de Occidente. No en vano fue llamado el Atanasio de Occidente y proclamado Doctor de la Iglesia.
Oración: valentía para amar la verdad
San Hilario, pastor fiel y maestro luminoso,
tú que no negociaste la verdad
ni siquiera frente al destierro, intercede por nosotros.
Enséñanos a buscar a Dios
con inteligencia humilde y corazón abierto.
Danos la valentía de confesar nuestra fe sin miedo,
aun cuando el mundo prefiera el silencio o la confusión.
Que sepamos defender lo esencial con caridad,
y vivir lo que creemos con coherencia.
Acompaña a la Iglesia en tiempos de prueba,
y haznos testigos alegres del Dios vivo,
Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
Frase atribuida a San Hilario:
“No puedo callar la verdad que he conocido, porque callarla sería perderla.”

