Santo de hoy 14 de febrero. Santos Cirilo y Metodio, obispos (+ 869 y 884)

El santo de hoy 14 de febrero Santos Cirilo y Metodio, obispos (+ 869 y 884) Eran dos hermanos. En el mundo se llamaban Constantino y Miguel.

Santos Cirilo y Metodio, obispos (+ 869 y 884) Eran dos hermanos. En el mundo se llamaban Constantino y Miguel.
Santos Cirilo y Metodio, obispos (+ 869 y 884) Eran dos hermanos. En el mundo se llamaban Constantino y Miguel.

Imagen del santo del día diseño web

Su vida: Dos hermanos, un mismo fuego interior
Nacidos en Tesalónica, tierra de cruces culturales y lenguas diversas, Cirilo y Metodio crecieron escuchando idiomas distintos y aprendiendo desde niños que Dios también se revela en la diversidad. En el mundo se llamaban Constantino y Miguel, y desde caminos distintos —la filosofía y el gobierno— alcanzaron prestigio, reconocimiento y poder. Sin embargo, ambos sintieron que la plenitud no habitaba en lo mundano. Dejaron títulos y honores para abrazar la vida religiosa, convencidos de que el Evangelio debía llegar al corazón y no imponerse desde arriba.
San Cirilo, el sabio del lenguaje y la razón iluminada por la fe, puso su inteligencia al servicio de Dios. San Metodio, el pastor firme y paciente en la prueba, entregó su carácter fuerte a la obediencia y a la misión. Juntos fueron enviados a los pueblos eslavos, donde descubrieron que evangelizar no era traducir palabras, sino dignificar culturas, escuchar historias y permitir que Cristo hablara con acento propio.

El legado: Evangelizar es amar la identidad del otro
El mayor acto profético de Cirilo y Metodio fue comprender que la fe no puede ser extranjera. Frente a la costumbre de imponer el latín o el griego, ellos se atrevieron a celebrar, predicar y enseñar en lengua eslava. Cirilo creó un alfabeto para un pueblo que no tenía escritura, regalándole no solo letras, sino identidad, memoria y futuro. La Biblia comenzó a ser leída y comprendida, y la Palabra de Dios dejó de ser un sonido lejano para convertirse en pan cotidiano.
La oposición no tardó en llegar: acusaciones, persecuciones, cárceles y enfermedades. Cirilo murió agotado en Roma, como quien se consume por completo en su misión. Metodio fue encarcelado injustamente durante años, pero jamás dejó de creer. Su fidelidad sostuvo a comunidades enteras y permitió que muchas naciones permanecieran firmes en la fe católica. Su herencia vive aún hoy en la cultura, la literatura y la espiritualidad de los pueblos eslavos.

Oración: Que también nosotros sepamos traducir el amor
Santos Cirilo y Metodio, maestros de la Palabra encarnada, enséñanos a anunciar a Cristo sin aplastar al otro, a predicar sin imponer, a creer sin despreciar. Regálanos la sabiduría para escuchar antes de hablar y la valentía para defender la verdad aun cuando cueste libertad, prestigio o salud. Que como ustedes sepamos poner nuestros talentos al servicio del bien común y llevar el Evangelio al idioma del corazón humano. Intercedan por nuestras familias, por nuestra Iglesia y por todos los pueblos, para que la fe siga siendo luz que une y no frontera que divide. Amén.

“Los que enseñan a otros a ser santos brillarán como estrellas por toda la eternidad”