Santo de hoy 16 de febrero. San Macario el viejo. Monje (+ 390)

El santo de hoy 16 de febrero San Macario el Viejo El feliz del desierto, maestro del silencio que transforma. San Macario enseñó con el ejemplo que la verdadera batalla del cristiano se libra en el interior.

San Macario enseñó con el ejemplo que la verdadera batalla del cristiano se libra en el interior.
San Macario enseñó con el ejemplo que la verdadera batalla del cristiano se libra en el interior.

Imagen del santo del día diseño web

Su vida: felicidad nacida en la soledad
Macario, cuyo nombre significa “feliz” o “bienaventurado”, nació en Egipto hacia el año 300 y desde niño aprendió a escuchar a Dios en el silencio de los campos, mientras cuidaba rebaños. Aquella quietud fue su primera escuela espiritual. Probado duramente por la injusticia y la calumnia, cuando una falsa acusación lo expuso al desprecio público, respondió con oración, humildad y paciencia, dejando que la verdad hablara por sí sola. Libre del rencor, eligió huir del ruido del mundo y se internó en el desierto, donde durante sesenta años hizo de la oración, la penitencia y la meditación su forma de vida. Allí, en medio del calor abrasador y la escasez extrema, se convirtió en padre espiritual de multitudes que buscaban aprender el camino de la santidad.

El legado: vencer el mundo empezando por el corazón
San Macario enseñó con el ejemplo que la verdadera batalla del cristiano se libra en el interior. Dominó su lengua, sus apetitos y su carácter, convencido de que nadie alcanza la pureza sin disciplina interior. Su sabiduría era sencilla y profunda: trabajar más, hablar menos, orar con humildad y no dejarse esclavizar por el placer inmediato. Invitaba a ser como los muertos frente a la crítica y al elogio: sin orgullo ni tristeza, sabiendo que el único valor verdadero es el que Dios ve. Su vida mostró que la santidad no depende del lugar ni del estado de vida, pues aprendió con humildad de dos mujeres sencillas que vivían entregadas a Dios en lo cotidiano. Incluso en el destierro, cuando fue enviado entre paganos, su testimonio encendió la fe y convirtió corazones.

Oración: lágrimas que purifican el alma
San Macario, penitente fiel y testigo de la alegría nacida del sacrificio, enséñanos a llorar por nuestros pecados y por los del mundo, no con desesperanza, sino con confianza en la misericordia de Dios. Danos un corazón silencioso, una lengua prudente y un espíritu vigilante. Ayúdanos a vivir cada día en comunión con el Señor, ofreciendo lo que hacemos, sufrimos y callamos para su gloria y la salvación de las almas. Que aprendamos, como tú, a encontrar la verdadera felicidad en la entrega total y en la obediencia amorosa a Dios. Amén.

Frase atribuida a San Macario el Viejo:
“Sé como un muerto ante la alabanza y el insulto, porque solo eres lo que eres delante de Dios”