Santo de hoy 17 de febrero. Los siete santos fundadores (+ 1233)
El santo de hoy 17 de febrero Los siete santos fundadores Siete corazones, un solo amor por María . Lo que comenzó como un retiro silencioso se transformó en una obra fecunda para la Iglesia.


Imagen del santo del día diseño web
Su vida: dejarlo todo para ganarlo todo
En la Florencia vibrante del siglo XIII, siete amigos comerciantes —Alejo, Amadeo, Hugo, Benito, Bartolomé, Gerardino y Juan— escucharon una llamada más fuerte que el ruido del oro y los negocios. Unidos por una profunda devoción a la Virgen María, comprendieron que la verdadera riqueza no se guarda, se entrega. Vendieron sus bienes, repartieron lo que tenían entre los pobres y, confiando sus miedos y esperanzas a la Madre de Dios, subieron al Monte Senario para iniciar una vida de oración, penitencia y conversión. Allí, lejos del mundo, nació una fraternidad marcada por la humildad, la amistad santa y el deseo ardiente de agradar a Dios. Inspirados por María, adoptaron la Regla de san Agustín y se llamaron a sí mismos Siervos de María, haciendo de la sencillez y la obediencia su camino de santidad.
El legado: una orden nacida del amor y la amistad
Lo que comenzó como un retiro silencioso se transformó en una obra fecunda para la Iglesia. Guiados con prudencia, se prepararon para el sacerdocio y salieron a predicar el Evangelio con palabras encendidas y vidas transparentes. Fundaron conventos, formaron comunidades y llevaron consuelo a pueblos y ciudades, siempre bajo el manto protector de la Virgen Santísima. Cada uno selló su entrega con una muerte santa: unos en la oración, otros predicando la Pasión, otros envueltos en signos de luz y perfume celestial. La amistad fiel entre Hugo y Gerardino, la pureza luminosa de Bartolomé, la perseverancia humilde del hermano Alejo —último testigo de todos— hablan de un legado donde la fraternidad se vuelve camino al cielo. Hasta hoy, su herencia sigue viva en la devoción mariana y en el llamado a caminar juntos hacia Dios.
oración: servir a María para llegar a Jesús
Siete Santos Fundadores, amigos del cielo y siervos fieles de la Virgen, enséñanos a escuchar la voz de Dios cuando nos invita a dejar lo superficial y abrazar lo eterno. Alcánzanos un corazón pobre y disponible, capaz de confiar nuestros planes y angustias a María como ustedes lo hicieron. Que aprendamos a vivir la fe en fraternidad, a corregirnos con amor y a sostenernos en las pruebas. Acompáñanos para que, en medio del mundo, sepamos subir al monte interior donde Dios nos espera, y que nunca nos cansemos de propagar la devoción a la Madre que siempre nos conduce a su Hijo. Amén.
Frase atribuida a Los siete santos fundadores:
“Quien se confía a María nunca camina solo hacia Dios”

