Santo de hoy 18 de febrero. Santa Bernardita Soubirous (+1879)

El santo de hoy 18 de febrero | Santa Bernardita Soubirous La pequeña que vio el cielo y eligió la humildad. Después de las apariciones, su vida no se volvió más fácil. Al contrario, llegaron la incomprensión, las burlas, la sospecha y el sufrimiento prolongado.

18 de febrero. Santa Bernardita Soubirous (+1879)
18 de febrero. Santa Bernardita Soubirous (+1879)

Imagen del santo del día diseño web

Su vida: Dios mira lo pequeño
Nacida en Lourdes en medio de la pobreza más dura, Bernardita creció entre enfermedad, frío y carencias que marcaron su cuerpo desde la infancia. Su salud frágil, el asma constante y más tarde la tuberculosis, hicieron de su vida un camino de dolor silencioso. No sabía leer ni escribir, no había hecho la Primera Comunión y ante los ojos del mundo parecía no tener nada que ofrecer. Sin embargo, poseía un tesoro inmenso: una fe sencilla, una oración constante y una verdad tan limpia que no conocía la mentira. A los catorce años, Dios eligió esa pequeñez para manifestar su grandeza. La Virgen María se le apareció en Lourdes, no para exaltarla, sino para confiarle un mensaje que la acompañaría siempre: no sería feliz en esta vida, pero sí en la eternidad. Bernardita aceptó esa promesa con docilidad y una confianza que solo nace en los corazones verdaderamente humildes.

El legado: Humildad que transforma el mundo
Después de las apariciones, su vida no se volvió más fácil. Al contrario, llegaron la incomprensión, las burlas, la sospecha y el sufrimiento prolongado. Nunca buscó protagonismo, jamás aceptó dinero ni honores, y guardó en silencio los secretos confiados por la Virgen. Ingresó a la vida religiosa como una hermana sencilla, sirviendo como enfermera y sacristana, cargando enfermedades y humillaciones sin queja. Ofreció cada dolor por la conversión de los pecadores y vivió escondida, fiel al deseo de María de no atraer miradas hacia sí misma. Su legado no está en palabras brillantes ni en gestos extraordinarios, sino en haber mostrado que Dios actúa con poder a través de quienes se saben pequeños, obedientes y pobres de espíritu.

Oración: Confiar hasta el final
Santa Bernardita, testigo de la ternura de María y discípula silenciosa del sufrimiento ofrecido, enséñanos a creer cuando no entendemos y a permanecer fieles cuando la cruz pesa. Alcánzanos un corazón humilde, capaz de aceptar la voluntad de Dios sin buscar recompensas humanas. Ayúdanos a vivir la fe con sencillez, a amar la verdad y a ofrecer nuestras penas como oración viva. Que, siguiendo tu ejemplo, aprendamos a caminar hacia el cielo sin ruido, sostenidos por la esperanza y la confianza en las promesas eternas. Amén.

Frase atribuida a Santa Bernardita Soubirous:
“No me prometieron hacerme feliz en este mundo, sino en el otro.”