Santo de hoy 19 de febrero San Gaspar de Búfalo. Fundador de los Misioneros de la Preciosa Sangre
El santo de hoy 19 de febrero San Gaspar de Búfalo El administrador fiel de los tesoros de Dios . Gaspar de Búfalo nació en Roma en 1786, en el seno de una familia marcada por la disciplina y el honor


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Su vida: fidelidad que no se negocia
Gaspar de Búfalo nació en Roma en 1786, en el seno de una familia marcada por la disciplina y el honor. Desde joven comprendió que el mayor tesoro no se guarda, se entrega. Ordenado sacerdote en 1808, su vida dio un giro radical cuando Napoleón apresó al Papa Pío VII. Gaspar eligió la fidelidad antes que la comodidad, y por permanecer leal al Sucesor de Pedro fue desterrado. Aquel exilio no apagó su fuego interior, lo purificó. Al regresar a Roma en 1814 encontró una ciudad herida, espiritualmente empobrecida, y se lanzó con todas sus fuerzas a confesar, predicar y formar a los jóvenes, convencido de que el Evangelio debía volver a latir en el corazón del pueblo.
El legado: misionar donde nadie quiere ir
Movido por una mirada lúcida y compasiva, San Gaspar comprendió que la fe necesitaba brazos valientes y corazones encendidos. Así fundó los Misioneros de la Preciosa Sangre, una comunidad llamada a sembrar esperanza en los lugares más olvidados. Eligió los barrios pobres, las zonas más heridas y las ciudades más violentas, comenzando por la temida Nápoles. Entre hambre, frío, persecuciones y pobreza, él y sus misioneros caminaron sin rendirse, convencidos de que cada sacrificio podía abrir un alma a la conversión. Su palabra ardía porque estaba sostenida por la coherencia, la oración y el ejemplo, y allí donde llegaban, la vida empezaba a cambiar.
oración: ofrenda que salva almas
San Gaspar vivió hasta el extremo su entrega. Incluso en la enfermedad transformó el dolor en intercesión, ofreciendo la sed, la fiebre y el frío por la conversión de los pecadores. Propagó con pasión la Adoración Nocturna, enseñando que pasar tiempo ante el Santísimo es dejar que Dios transforme el mundo desde el silencio. Hoy, su vida sigue hablándonos de una fe que no se cansa y de un amor que se gasta por los demás. San Gaspar de Búfalo, administrador fiel de los tesoros del cielo, te encomendamos nuestras ciudades y barrios más heridos, para que por tu intercesión muchos corazones regresen a Dios.
“Si es tan hermoso trabajar por el Señor en medio de tantas fatigas, cuánto más lo será estar con Él en el cielo, donde no hay cansancio ni dolor”

