Santo de hoy 21 de febrero. San Pedro Damián. Cardenal, Obispo de Ostia. Doctor de la Iglesia (+ 1072)
El santo de hoy 21 de febrero San Pedro Damián Domador de sí mismo, centinela de la verdad. San Pedro Damián fue una voz incómoda en tiempos de tibieza.


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Su vida: Pastores sencillos elegidos por el cielo
Francisco y Jacinta Marto nacieron en la humildad de Aljustrel, cerca de Fátima, en el seno de familias pobres, pero ricas en fe. Como tantos niños de su tiempo, cuidaban ovejas, jugaban entre los campos y aprendían a rezar mientras el sol acompañaba sus jornadas. Su infancia, marcada por la sencillez y el trabajo, fue el terreno fértil donde Dios sembró un llamado extraordinario. Junto a su prima Lucía, fueron testigos de las apariciones de la Virgen María en 1917, un acontecimiento que transformó para siempre su vida cotidiana en una misión celestial. Desde entonces, aquellos niños aprendieron que el cielo también habla en voz baja y se manifiesta en corazones limpios.
El legado: Consolar a Dios y salvar almas
El mensaje que Francisco y Jacinta recibieron no se quedó en palabras: lo convirtieron en vida ofrecida. Francisco, silencioso y contemplativo, buscaba consolar a Jesús con largas horas de oración ante el Sagrario. Jacinta, ardiente y sensible, ofrecía cada sacrificio por la conversión de los pecadores y por el Inmaculado Corazón de María. Ambos aceptaron el dolor, la incomprensión y la enfermedad con una madurez espiritual que desarma. Murieron muy jóvenes, pero dejaron una huella eterna: enseñaron al mundo que la santidad no depende de la edad, sino de la capacidad de amar sin reservas, de sufrir con sentido y de rezar con el corazón encendido de esperanza.
Oración: Corazones pequeños, fe que ilumina
San Francisco y Santa Jacinta, niños elegidos por Dios, enséñanos a vivir la fe con sencillez y verdad. Alcánzanos un corazón limpio, capaz de escuchar a María y obedecer a Dios sin miedo. Danos la gracia de amar el silencio que ora, el sacrificio que salva y la paciencia que conduce al cielo. Intercedan por nosotros para que aprendamos a consolar al Señor con nuestra vida y a ofrecer cada día por la paz del mundo y la conversión de los corazones. Amén.
Frase atribuida a San Francisco y Santa Jacinta Marto:
“Rezad mucho y haced sacrificios por amor a Dios y por la salvación de las almas”

