Santo de hoy 24 de febrero. San Moisés. Profeta del Antiguo Testamento
El santo de hoy 24 de febrero – San Moisés El hombre que habló con Dios cara a cara. Desde su nacimiento, la vida de Moisés estuvo marcada por el signo del cuidado divino.


Imagen del santo del día diseño web
Su vida: elegido desde las aguas
Desde su nacimiento, la vida de Moisés estuvo marcada por el signo del cuidado divino. Salvado de las aguas del Nilo cuando la muerte parecía inevitable, fue criado entre palacios y desiertos, entre privilegios y silencios, entre la fuerza del poder humano y la fragilidad del pueblo oprimido. Dios fue tejiendo su historia con paciencia: lo formó como príncipe, lo purificó como pastor y lo llamó como profeta. En la zarza ardiente, Moisés descubrió que la tierra se vuelve sagrada cuando Dios habla, y que la verdadera misión nace cuando uno se atreve a escuchar. Tembloroso, con dudas y limitaciones, aceptó ser instrumento de liberación y puso sus pasos al servicio de un pueblo esclavo.
el legado: libertad escrita en piedra y fe
Moisés no solo condujo a Israel fuera de Egipto, sino que lo guió hacia una alianza viva con Dios. Con su bastón abrió mares, hizo brotar agua de la roca y sostuvo al pueblo en el hambre y el cansancio del desierto. En el monte Sinaí recibió la Ley, no como carga, sino como camino de vida, enseñando que la libertad verdadera se sostiene en la fidelidad y la justicia. Su oración constante sostuvo batallas, detuvo castigos y renovó la esperanza cuando el pueblo flaqueaba. Humilde y manso, Moisés fue mediador, intercesor y amigo de Dios, dejando como herencia una fe que camina, una obediencia que confía y una esperanza que no se rinde.
oración: enséñanos a escuchar y obedecer
San Moisés, amigo fiel del Señor, enséñanos a reconocer la voz de Dios en medio del ruido y a quitarnos las sandalias del orgullo para pisar con humildad la tierra sagrada de su voluntad. Alcánzanos un corazón dócil para obedecer incluso cuando el camino sea largo y el desierto nos canse. Que sepamos levantar las manos en oración cuando la batalla arrecia y confiar cuando no vemos aún la tierra prometida. Intercede por nosotros para que vivamos en amistad con Dios, caminando en fe hasta el final. Amén.
“El Señor hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo”

