Santo de hoy 26 de enero San Timoteo, obispo y mártir. Año 97

El santo de hoy 26 de enero San Timoteo, obispo y mártir El hijo fiel que cuidó el Evangelio con respeto y valentía. Desde su juventud, Timoteo fue un alma delicada y profunda, educada en la fe por el testimonio luminoso de su madre Eunice y su abuela Loida

San Timoteo, obispo y mártir El hijo fiel que cuidó el Evangelio con respeto y valentía
San Timoteo, obispo y mártir El hijo fiel que cuidó el Evangelio con respeto y valentía

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San Timoteo, obispo y mártir
El hijo fiel que cuidó el Evangelio con respeto y valentía.

Su vida: Formado en la fe, elegido por amor
Desde su juventud, Timoteo fue un alma delicada y profunda, educada en la fe por el testimonio luminoso de su madre Eunice y su abuela Loida. Nacido en Listra, creció respirando las Sagradas Escrituras como pan cotidiano del alma. No fue la fuerza ni la elocuencia lo que lo distinguió, sino la coherencia silenciosa de una vida entregada a Dios con respeto sincero, como lo indica su nombre.
San Pablo, con mirada de padre y corazón de pastor, supo reconocer en él una vocación auténtica. Lo llamó “hijo amado” y lo llevó consigo en los caminos arduos de la misión, confiándole la predicación y formándolo no solo con palabras, sino con el ejemplo del sufrimiento ofrecido con alegría. Timoteo fue testigo del rechazo, la violencia y la persecución, pero también de la fuerza invencible del Evangelio vivido hasta el extremo.

El legado: Juventud valiente al servicio de la verdad
Timoteo aprendió que seguir a Cristo no era huir del dolor, sino atravesarlo con esperanza. Acompañó a Pablo en viajes, cárceles y desvelos apostólicos, y más tarde fue constituido obispo de Éfeso, una misión exigente en tiempos difíciles. Allí pastoreó con mansedumbre y firmeza, cuidando la pureza de la fe en medio de un mundo confundido.
Su legado permanece vivo en las cartas que recibió, verdaderos tesoros espirituales donde resuena una exhortación siempre actual: vivir de tal manera que nadie desprecie la fe por nuestra debilidad, sino que sea fortalecida por nuestro testimonio. Timoteo selló su fidelidad con el martirio, entregando su vida por defender la santidad y la verdad, hasta el último aliento.

Oración: Enséñanos a respetar a Dios con la vida
San Timoteo, discípulo fiel y pastor valiente,
enséñanos a amar la Palabra como tú la amaste
y a servir con humildad, aun cuando el camino duela.
Ayúdanos a vivir una fe coherente,
a no avergonzarnos del Evangelio
y a ser testigos firmes en medio de las pruebas.
Intercede por nosotros,
para que también sepamos ofrecer nuestra vida
como una ofrenda agradable a Dios. Amén.

Frase atribuida a: San Timoteo
“Que mi vida hable de Dios antes que mis palabras.”