Santo de hoy 5 de febrero . San Felipe de Jesús, mártir (1572 – 1597)

El santo de hoy 5 de febrero, San Felipe de Jesús – “del ruido del mundo al silencio de la cruz”. Felipe de Jesús nació en la Ciudad de México en 1572, con el alma inquieta y el corazón aún sin rumbo.

San Felipe de Jesús – “del ruido del mundo al silencio de la cruz”
San Felipe de Jesús – “del ruido del mundo al silencio de la cruz”

Imagen del santo del día diseño web

Su vida: De la inquietud a la entrega total
Felipe de Jesús nació en la Ciudad de México en 1572, con el alma inquieta y el corazón aún sin rumbo. Travieso, impetuoso y poco dado a la disciplina, nadie habría apostado por su santidad. Tanto así, que una frase quedó sembrada en su infancia como profecía invertida: antes florecería una higuera seca que Felipe llegara a ser santo. Probó la vida religiosa y huyó; volvió al hogar, al trabajo, a los intentos humanos de encontrar sentido. Incluso cruzó mares hasta Manila buscando fortuna, pero allí descubrió algo más hondo: el vacío que deja Dios cuando no habita el corazón. En medio de ese silencio interior, Cristo volvió a llamarlo… y esta vez Felipe escuchó sin huir.

El legado: Cuando la conversión no se negocia
Su segunda respuesta fue definitiva. Ingresó nuevamente con los franciscanos y abrazó la oración, el estudio y el servicio a los pobres con radicalidad sincera. Todo parecía conducirlo de regreso a México para ordenarse sacerdote, pero la cruz tenía otro camino. Un naufragio lo llevó a Japón, tierra de misión y persecución. Pudo salvarse, pudo esconderse, pudo volver atrás… pero eligió quedarse. Felipe entendió que seguir a Cristo no es buscar salidas fáciles, sino permanecer fiel hasta el final. Acompañó a los misioneros perseguidos, soportó burlas, tormentos y humillaciones, y en Nagasaki entregó su vida colgado de una cruz, pronunciando solo un nombre: Jesús. Su sangre selló una conversión completa y luminosa.

Oración: Amar hasta el extremo
San Felipe de Jesús, joven valiente y corazón rendido, enséñanos a no huir cuando Dios nos llama con fuerza. Ruega por nosotros cuando el miedo nos invite a negociar la fe, cuando el cansancio nos haga retroceder, cuando la cruz parezca demasiado pesada. Danos tu misma audacia para elegir a Cristo por encima del éxito, de la comodidad y del aplauso. Que, como tú, aprendamos a convertirnos cada día, hasta que nuestra vida entera sea una confesión de amor fiel al Señor. Amén.

Frase atribuida a San Felipe de Jesús:
“Seguir a Cristo es abrazar la cruz sin condiciones y confiar hasta el último aliento.”