Santo de hoy 9 de febrero. San Miguel Febres Cordero (año 1910)

El santo de hoy 9 de febrero. San Miguel Febres Cordero El educador que caminó desde el dolor hasta la luz. Hermano Miguel fue maestro incansable, catequista apasionado y escritor fecundo.

San Miguel Febres Cordero El educador que caminó desde el dolor hasta la luz
San Miguel Febres Cordero El educador que caminó desde el dolor hasta la luz

Imagen del santo del día diseño web

Su vida: Cuando la fragilidad se convierte en misión

San Miguel Febres Cordero nació el 7 de noviembre de 1854 en Cuenca, Ecuador, marcado desde su primer aliento por la prueba: unos pies deformes que parecían limitar su futuro. Durante años, el niño que no caminaba despertó más compasión que esperanza. Sin embargo, Dios ya había sembrado en él una grandeza que no dependía del cuerpo, sino del alma.

Un día, siendo aún pequeño, una visión luminosa transformó su historia. Al contemplar a la Virgen María sobre un rosal, recibió no solo la gracia de caminar, sino el impulso de avanzar sin miedo por los senderos de la fe. Desde entonces, Miguel comprendió que su vida no sería para sí mismo, sino para los demás. Educado por los Hermanos de La Salle, encontró en la enseñanza un llamado y en el estudio una forma de amar. Inteligente, disciplinado y humilde, eligió la vida religiosa aun cuando eso significara pobreza y renuncia, convencido de que servir era el camino más alto.

El legado: Enseñar para transformar corazones

Hermano Miguel fue maestro incansable, catequista apasionado y escritor fecundo. Su jornada no conocía pausas: enseñaba, cuidaba enfermos, estudiaba idiomas y escribía libros con un solo propósito, acercar a las personas a Dios por medio del conocimiento. Dominó cinco lenguas y, sin títulos académicos formales, publicó más de cien obras que formaron generaciones enteras.

Creía firmemente que un buen libro podía tocar donde un sermón no llegaba. Por eso escribió con sencillez, claridad y ternura, pensando especialmente en los niños y en la gente humilde. Durante veintiséis años preparó a innumerables pequeños para su Primera Comunión, tarea que él consideraba su mayor honor. Reconocido por academias de varios países, jamás se dejó seducir por el prestigio. Su verdadera herencia fue una pedagogía del amor, donde enseñar era un acto de entrega total.

Oración: Gastarnos por el bien, como tú lo hiciste

San Miguel Febres Cordero,
maestro de almas y sembrador de luz,
enséñanos a no detenernos ante nuestras limitaciones
y a creer que Dios puede hacer caminos nuevos
donde antes solo había dolor.

Intercede por quienes educan, escriben y comunican,
para que sus palabras sanen, formen y conduzcan al bien.
Ayúdanos a descubrir en la lectura un encuentro con Dios
y a vivir con humildad, sabiendo que todo servicio
es un deber cumplido por amor. Amén.

Frase atribuida a San Miguel Febres Cordero:
“Un buen libro puede ser el instrumento que Dios usa para cambiar una vida.”